El Elefante del Templo

India, Puducherry. 14 de febrero 2020. Post 13

La visita al Ashram de Sri Aurobindo en Puducherry nos había tomado algo mas de una hora. Pudimos visitar el Samadhi o monumento donde descansan sus restos y los de La Madre, meditamos frente a ellos y luego pasamos a la librería. Como comenté en el post anterior fue una visita corta, pero que me motivó a conocer sobre ese personaje importante, no sólo en la lucha por la independencia de India, sino también en la renovación y profundización de su herencia espiritual. 

Hora de la siesta
Frente al Templo

Del ashram nos fuimos directamente al Templo Arulmigu Manakula Vinayagar, quedan muy cerca. Al parecer habíamos llegado muy temprano. El templo estaba cerrado y la gente que trabaja en las pequeñas tiendas que lo rodean estaban, en su mayoría, durmiendo la siesta. Algunos de ellos dormían en la calle, en plena acera. Ningún problema, el perro también dormía.

Mientras esperábamos a que abrieran el templo, nos entretuvimos tratando de curiosear las mercancías. solo pudimos ver, casi todos los dueños de los negocios estaban en su hora de descanso. Había collares, malas, adornos e infinidad de modelos de Ganesh expuestos en los pequeños negocios. También vendían unas flores bellísimas y unas cestas o recipientes pequeños arreglados con flores y frutas. Nos dijeron que esas eran para las ofrendas y que se llamaban Prasad

LO QUE APRENDIPrasad es una ofrenda a los dioses para agradecerles su generosidad. Está compuesta de flores y frutas porque esas son las formas más puras de los regalos de la naturaleza. 

Aprovechamos la pausa para empezar a conocer algunos detalles del templo. Nos explicó Ragú que está dedicado a Ganesh y que es el templo más importante de Puducherry, el más viejo y uno de los más famosos entre los dedicados a esta deidad. Data del siglo XV, ya existía cuando los franceses llegaron a Puducherry en 1666. 

Frente a la entrada principal del templo, había una especie de antesala construida sobre la calle, techo alto y columnas. No era cerrada, era parte de una calle peatonal. Esta construcción la llaman Mandapa y estaba decorada con estatuas policromadas, grupos de estatuas pequeñas cerca del techo y mas grandes a la altura de la calle. También se veían pinturas de deidades en las paredes

Decoración para el piso
Puducherry, India

Entre los vendedores que se acercaron estaba una joven que vendía un aparatico muy ingenioso. Era una especie de rodillo con agujeros. El rodillo estaba lleno de un polvo, posiblemente tiza, y al rodarlo sobre la superficie de la calle dejaba un diseño. Había variedad de diseños y de colores. Me imaginé que los usaban como complemento a los Kolam, los adornos frente a las puertas de las casas que comenté en Tiruvannamalai. 

Nos entretuvimos observando la actividad en la zona hasta que el templo abrió puntual a las 4 de la tarde. Nuevamente tuvimos que dejar los zapatos y nos dirigimos a la puerta. Nos informaron que no podíamos tomar fotos dentro del templo. Al entrar había dos opciones, Darsham o Archanay

LO QUE APRENDIDarsham Es el acto de hacer contacto visual directo con la deidad. Este contacto visual es recíproco, el devoto ve a la divinidad y la divinidad ve al devoto. Es un concepto clave en la adoración de las deidades hindúes.

Archanay El propósito es dar las gracias a dios por darnos lo que necesitamos para sobrevivir, se hace a través de una ofrenda. Es un gesto de agradecimiento, que cultiva el hábito de compartir y cuidar. El Prasad, la ofrenda a la deidad, se distribuye luego entre la gente de manera que las frutas y oraciones también llegan a los necesitados.

Nuestra opción era Darsham, que era lo que había estado haciendo todo el tiempo sin saber el nombre. 

Templo Arulmigu Manakula Vinayagar 

Entramos y nos encontramos con una área abierta, amplia, llena de columnas, pinturas, esculturas, colores, colores y mas colores. Las paredes estaban decoradas, el techo estaba decorado, las columnas estaban decoradas. Por todas partes había imágenes de Ganesh. Cuanto lamentaba no poder tomar fotos.

En el centro del templo había una zona cuadrada, ligeramente más elevada, donde estaba el Santo Sanctorum de ese templo. Esa zona llamada Mandapa, estaba rodeada de cortinas que en ese momento estaban abiertas.  Al fondo, una imagen de un Ganesh dorado.

Se puede decir que el templo tenía varias naves separadas por columnas. Del lado izquierdo del templo las columnas estaban forradas con chapas labradas de metal dorado. En el centro y hacia la derecha las columnas estaban llenas de todo tipo de adornos, de todos los colores posibles. En la pared de la derecha había pequeñas capillas con imágenes de Ganesh de distintos lugares, distintas interpretaciones de la deidad.

Luego del impacto inicial, nos dirigimos hacia una pequeña capilla en el fondo del templo. Allí estaba un sacerdote repartiendo bendiciones, Nos dio polvo de cenizas el cual colocamos en la frente como habíamos aprendido en el puja a Ganesh. Seguimos caminando y seguimos recibiendo bendiciones. 

Pudimos ver la fila de personas que iban a hacer Archanay. Estas personas, todos hindúes, llevaban en sus manos las pequeñas ofrendas de flores y frutas o unos ramos de flores espectaculares como los que habíamos visto a la puerta del templo.

Estábamos fascinadas con la riqueza visual del lugar. El piso de mármol rosado, el techo con escenas de la mitología hindú, las paredes llenas de decoraciones e imágenes. En una de las capillas de la derecha nos hicieron notar que había un columpio. En la noche, traen a esta capilla la estatua de Ganesh, lo colocan en el columpio, le cantan y cierran la cortina para que descanse. En la mañana, lo regresan a su sitio. 

Seguimos caminando y llegamos a unas capillas más grandes que dan a otra ala del templo. En los altares se veía sacerdotes. En la parte alta una franja de figuras de Ganesh. Estábamos tratando de detallarlas cuando de pronto hubo una conmoción a nuestro alrededor . Buscamos el origen y nos dimos cuanta de que … ¡un elefante había entrado en el templo!

Todos nos movimos hacia donde estaba el elefante y por supuesto la prohibición de fotos duró hasta ese momento. 

¡Entró un elefante!
Templo Arulmigu Manukala Vinayagar
Puducherry, India

El elefante estaba entrando lenta y majestuosamente, y lo vimos dirigirse hacia la zona donde estaba la fila de Archanay. Allí, un sacerdote le dio una bendición, pasando un candelabro por encima de la trompa y poniéndole cenizas y pastas en ella. Una vez finalizado el pequeño ritual, el elefante retrocedió unos pasos y con mucho cuidado salió de esa fila. Lentamente se dirigió hacia el fondo, haciendo sonar las múltiples campanitas que llevaba en una cadena que colgaba de su cuello. Se presentó ante el sacerdote que nos había dado las cenizas hacía unos minutos y de nuevo recibió bendiciones. Después de esto, dio la vuelta y guiado por su dueño salió del templo.  

Lakshmi, el elefante, recibe bendiciones
Templo Arulmigu Manukala Vinayagar
Puducherry, India

Todo este rato estuvimos tratando de ver lo que ocurría, tratando de tomarle fotos y películas al elefante, tratando de no tapar y de que no nos taparan -no hubo mucha suerte en ese particular- y al mismo tiempo tratando de comportarnos. La novedad era mucha y no queríamos perdernos nada. 

Lakshmi termina su visita al templo
Templo Arulmigu Manukala Vinayagar
Puducherry, India

Permanecimos en el templo unos minutos mas y llenas de curiosidad salimos a buscar a Lakshmi, que así se llamaba el elefante.

Afuera todo el mundo quería acercarse a Lakshmi. Esperamos turno para aproximarnos y fotografiarnos con ella. Mas tarde me enteré de que los devotos ponen una moneda en la palma de la mano, ella toma la moneda con la trompa, suavemente pone la trompa sobre la cabeza del devoto para bendecirlo y luego le da la moneda a su dueño.  Me perdí esa bendición, pero de cualquier manera fue muy hermosa la interacción con el elefante del templo. 

LO QUE APRENDI: El elefante es parte del espíritu y la cultura de la India. Más del 80 por ciento de los habitantes de la India son hindúes, y para los miembros de esa religión, el elefante es un animal sagrado, muy  importante en su mitología. Se  le considera la representación o la encarnación viviente de Ganesha, la deidad con cabeza de elefante. La cabeza de elefante simboliza’gran intelecto y sabiduría. Los elefantes también son un símbolo de la realeza: los maharajás y los reyes solían montar elefantes durante las procesiones y en la guerra. Es símbolo de abundancia material, símbolo de fortaleza intelectual y fortaleza física.

Muchos templos importantes poseen elefantes o son elefantes donados durante las temporadas de fiestas. Lakshimi era el elefante del templo Arulmigu Manakula Vinayagar.

Una vez mas recuperamos nuestros zapatos, caminamos hacia el autobús y regresamos al hotel.  

En ruta al hotel paramos en una tienda con una inmensa variedad de mercancías. Me entretuve probándome pashminas, una mas bella que la otra. Me compré una roja con bordados. Y otra cosita…

En el autobús seguimos comentando sobre esta última visita del día. El templo no sólo era antiguo, hermoso y estaba muy bien mantenido, también estaba rodeado de historias. Una de ellas cuenta que los jesuitas misioneros trataron de derrumbar el templo. Trataron también de prohibir las pujas y la celebración de festividades que incluían procesiones. Ante estas restricciones, los devotos, entre los cuales estaban los artesanos de la ciudad, protestaron sin que sus demandas fueran escuchadas. Finalmente decidieron abandonar la ciudad para poder manifestar su devoción a Ganesh en otro templo. La amenaza surtió efecto y se revocó la prohibición. Ayudó a esto el hecho de que los franceses tenían en ese momento amenaza de invasión por parte de los británicos.  

También dice la historia que los franceses trataron varias veces de sacar la estatua de Ganesh del templo. No lo lograron y más bien terminaron contribuyendo a su construcción y renovación.

Llegamos temprano al hotel, teníamos un par de horas antes de la cena. Nos habían dicho que era una cena especial, 14 de febrero, Día de los Enamorados también en Puducherry. Algunas compañeras del grupo optaron por disfrutar de ese par de horas en la piscina; yo no tuve que pensarlo, prefería ir a caminar por Puducherry, disfrutar de la vista y la brisa del mar en el Paseo de la Playa. Salí del hotel, caminé un par de cuadras y ya estaba frente al mar, frente a la Bahía de Bengala. Tiene un sonido tan exótico ¡Bahía de Bengala!

Paseo por el Malecón

Empecé a caminar por la amplia acera al borde del rompeolas. A esa hora la calle se había convertido en peatonal y había gente caminando en pequeños grupos, disfrutando del paseo, de la temperatura, de la brisa del mar. 

Bahía de Bengala
Puducherry, India

La ubicación de Puducherry lo ha convertido en un destino turístico y por lo que podía ver, la ciudad ofrecía variedad de edificios coloniales, iglesias, templos y estatuas. Tenía como objetivo, además de pasear, llegar hasta el monumento a Gandhi que había visto al mediodía al pasar en ruta al Ashram. 

Leyendo me enteré de que la construcción de un rompeolas en 1989 produjo una erosión tal que hizo desaparecer la playa que quedaba frente a la ciudad. Lo que era una hermosa playa ahora es un rompeolas de 2 kilómetros de largo, formado por grandes piedras y que se levanta más de 8 metros por encima del nivel del mar. A lo largo de ese rompeolas estaba caminando.

Nuestra Señora de los Angeles
Puducherry

Pasé frente a la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles que data de la época de la dominación francesa. Sus dos torres se podían ver desde la terraza del hotel. En Puducherry la mayoría de la población es Hindú, le siguen en número los cristianos. Cada vez había mas gente en la calle, a lo lejos me esperaba el monumento a Gandhi.

Finalmente llegué. Frente al monumento, al otro lado de la calle había un área para actividades Pude ver que estaba todo preparado para un evento con música, justo en ese momento estaban probando el sonido. La música hindú, muy fuerte y me imagino al gusto de los jóvenes. 

Me detuve para contemplar el monumento. La estatua de Gandhi era grande, pienso que tiene alrededor de 4 metros de alto y estaba protegida por una especie de gazebo alto de cinco columnas y pintado de blanco. La estatua era oscura y el contraste la hacía resaltar aun mas. 

Tanto como la estatua llamaron mi atención las 8 gigantescas columnas que la rodeaban. Columnas monolíticas de granito, talladas desde la base hasta la punta y con un trabajo diferente en cada una de ellas. En la parte de abajo mostraban imágenes de dioses y luego según mi entender, seguían figuras similares a las que habíamos visto en los templos en Tamil Nadú. 

El lugar donde está este monumento era la Plaza de la República en tiempos de la dominación francesa. Por algún motivo Google Maps todavía lo identifica así. Pasé un rato contemplando el monumento, tomándole fotos y observando a la gente ir y venir y a los niños deslizarse por las bases de la estatua las cuales por su diseño, les sirven de tobogán.

Mas adelante dejé la acera y al igual que muchos que paseaban por allí, me acerqué al rompeolas. Con cuidado bajé hacia las gigantescas piedras, busqué una con una forma que me permitiera sentarme con cierta comodidad y pasé un buen rato disfrutando de la vista y de la brisa del mar. Cuando me sentí lo suficientemente cómoda y segura, cerré los ojos y medité. 

Aquí estoy

Después de meditar, tuve el deseo de ubicarme físicamente en el mundo. Había estado tantas veces así, contemplando el mar, otros mares. Necesita hacerme consciente de este mar, ubicarme en este lugar. El maravilloso Google Map me ayudo. Me llené una vez mas de agradecimiento. 

Lo estaba pasando de maravilla pero debía regresar. A las 6 teníamos la meditación con Roger y luego la cena. 

La cena nuevamente deliciosa, con detalles de decoración por el Día de los Enamorados. Esa noche podíamos escoger entre menú vegetariano o no vegetariano. Luego de cenar nos retiramos a preparar las maletas. Temprano, después de desayunar salíamos rumbo Tanjore

Este 14 de febrero de 2020 realmente había sido especial. Me brindó la oportunidad de conocer no sólo sobre lugares, templos, costumbres, sino también sobre personas especiales que dejaron una marca, un legado y un ejemplo en la sociedad. Hoy, escribiendo este relato y disfrutando del recuerdo de ese día, me sorprendo una vez mas de todo lo que hicimos, de todas las puertas que se nos abrieron para conocer, para aprender, para reflexionar. Fue un día maravilloso en todos los sentidos, un día para enamorarse de la vida. 

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