Tiruvannamalai, pueblo de peregrinos

India. 11 de febrero 2020. Post 5

Llegamos a Tiruvannamalai cerca del mediodía. Estábamos listas y deseosas de iniciar las visitas a los templos. En mi caso particular, lista para descubrir ese aspecto único de la India y para empezar a registrar mil cosas en mi memoria y en mi libreta. 

Durante el día anterior y en el trayecto de la mañana, había tenido la oportunidad de conversar con algunas de mis compañeras de viaje y me sorprendió gratamente saber que muchas eran “reincidentes”. Para unas simpatiquísimas hermanas mexicanas, esta era la sexta vez que juntas visitaban India. Para una de ellas era su octava visita, de hecho, ya había estado en los lugares que íbamos a visitar. Para otra compañera era la cuarta vez, para otra la segunda y así con muchas del grupo.

Llegamos al resort, y en la recepción nos dieron la bienvenida con un jugo muy rico y colocando en el cuello de cada una, un mala de rudraksha.  

Mala que nos regalaron al llegar al Hotel Sprsa en Tiruvannamalai

Las malas o yapamala son cuentas de oración, tal como los rosarios. Tienen 108 cuentas y una cuenta adicional llamada bindu que generalmente es diferente en tamaño o color. Son usadas en distintas religiones para una práctica espiritual llamada japa, que consiste en una meditación repetitiva. Los malas sirven para llevar la cuenta de las repeticiones mientras la persona se enfoca en el sonido o significado de lo que está diciendo. Últimamente se han puesto de moda como accesorio, sin que tengan ningún significado religioso para quien lo usa. 

Cuando en 2013 hicimos la certificación de Yoga en el Chopra Center, Roger fue nuestro profesor de filosofía. Llegó al curso directo de India con una mala para cada alumno. Nos contó que las bañó en el Ganges. Esta es la mía.

Rudraksha es una semilla muy utilizada para hacer malas y otros accesorios. Es considerada sagrada por los seguidores de Shiva quienes las usan como protección y para recitar mantras. Tiene un valor similar al de las piedras semipreciosas. Se considera que tiene efectos electromagnéticos beneficiosos para la salud ya que propicia la paz y la armonía en todos los planos. Apoya la práctica de la meditación.  Me comentó Aura, una de mis compañeras, que ya ha estado varias veces en India, que hay semillas con distinto número de segmentos y que “quienes saben de eso”, le calculan a uno su numero personal. Lo siguiente es conseguir la rudraksha de esas características, supuestamente es de muy buena suerte. Lamentablemente no hubo oportunidad.

El Hotel Sparsa resultó ser un sitio muy bonito, con cabañas distribuidas entre jardines sencillos pero muy agradables. En la recepción nos encontramos con un hermoso arreglo de flores y en una esquina estaba Ganesh dándonos la bienvenida.

Me “gané la lotería” y mi habitación fue la ultima que entregaron. Enseguida fue momento de almorzar y disfrutamos de un Buffet muy variado. Teníamos un rato libre antes de salir, algunas lo disfrutaron en la piscina, yo me fui a la habitación. 

A las 3:30 PM salimos para la visita al Ashram de Ramana Maharshi. Era la primera vez que iba a un ashram, no tenía idea de lo que iba a encontrar. Ya nos habían explicado y nos recordaron de nuevo que la visita a templos y otros monumentos religiosos exige respeto y ciertos códigos de conducta y vestuario.

LO QUE APRENDI: La etiqueta en los templos exige vestir apropiadamente: no shorts, los hombros y las rodillas deben estar cubiertos, para las mujeres que la camisa sea larga y cubra hasta media pierna, quitarse los sombreros y por supuesto quitarse los zapatos. En general no son consideradas apropiadas las demostraciones públicas de afecto.  

El Shoe Keeper vigilando y contando

Llegamos al ashram y lo primero que hicimos fue dejar los zapatos a la entrada. Se pueden dejar a la entrada del templo, junto a decenas de pares de zapatos -casi todos sandalias- a riesgo de que alguien se enamore de ellos. También está la opción, muy económica, de dejarlos a cargo de un Shoe Keeper. Los zapatos NO ENTRAN, ni siquiera guardados en una bolsa o escondidos en una mochila.

Deidades en el estacionamiento del Ashram.

El ashram está ubicado al pie de la montaña sagrada. Consta de varios edificios entre ellos el templo donde están los restos de Sri Ramana, salas de meditación, dispensario, librería y las habitaciones a las cuales tienen acceso los peregrinos siempre de manera gratuita. 

Nos dieron una explicación un poco más detallada de la vida de Sri Ramana, vimos los lugares donde meditaba, donde recibía a los seguidores. 

A los 16 años Ramana tuvo una experiencia en la que se sintió morir. Su actitud ante esa situación fue iniciar una serie de cuestionamientos acerca de quien estaba teniendo esa experiencia. Las respuestas que obtuvo lo llevaron a explorar mas sobre ese “testigo siempre presente”, el que observaba lo que en ese momento sucedía en su cuerpo, en su mente, en sus emociones. 

A raíz de esta experiencia, Ramana decidió permanecer en silencio reflexionando y se sintió inspirado a viajar a Arunachala. Primero pasó 3 años en un pequeñísimo cuarto en el templo. La gente no entendía lo que hacía y lo atacaba físicamente. Decidió moverse a la montaña sagrada donde vivió en distintos lugares hasta que se estableció en Virupaksha, una cueva donde vivió por 17 años.  Ramana pasó al menos 10 años de su vida en silencio, los primeros 3 años en el templo y luego los primeros 7 años en la cueva. 

Ramana fue uno de los sabios más famosos del siglo XX. Siempre decía que su enseñanza más importante era hecha en silencio. Silencio era su estado y su enseñanza directa era sólo a través del silencio. Su segunda enseñanza,  auto indagación. Explicó su método en su libro más famoso ¿Quién Soy Yo? Fueron conversaciones con uno de sus discípulos lo que produjo este libro

LO QUE APRENDI: Ramana fue enterrado y no cremado porque en esta, su última vida en esta tierra, alcanzó Mahasamadhi y ya no tiene que volver a reencarnar. Se creman los cuerpos para ayudar a que el alma se libere y se apreste a regresar en su próxima reencarnación

Meditamos un rato en una pequeña sala con una energía increíble, allí se reunía Ramana con sus discípulos. Luego pasamos al templo y volvimos a meditar. En el templo las mujeres se sientan en la pared derecha y los hombre en la izquierda. 

ME QUEDE PENSANDO…Normalmente las enseñanzas de los maestros, de los sabios, las revelaciones contenidas en textos sagrados se transmiten a través de la palabra. Me llama poderosamente la atención que haya sido el silencio la manera más relevante de enseñar de este maestro. Atrajo discípulos sin llamarlos, sin que conocieran su palabra y los siguió atrayendo de la misma manera. Las crónicas hablan de que la gente era atraída por su resplandor.

Como a las 4 y media empezó en el templo donde están los restos de Ramana, templo Matrubhuteswara, una ceremonia que resultó muy interesante. Mientras un grupo de jóvenes cantaban mantras, con voces un tanto profundas para su edad, el sacerdote procedía a limpiar y volver a adornar el linga que está junto al lugar donde está enterrado Sri Ramana, , 

LO QUE APRENDI: Un linga es una piedra y es una representación totalmente simbólica del Portador del Universo, quien no tiene forma alguna. La piedra de forma ovalada es el símbolo del universo y la base representa el Poder Supremo y sostiene al universo entero dentro de si.

Una vez el sacerdote removió los adornos que tenía el linga, procedió a limpiarlo con mucho esmero. Para esto derramó abundante agua en el linga y lo froto muchas veces, con un trapo y cepillo, posiblemente algún agente limpiador también. Lo secó muy bien y entonces procedió a bañarlo con leche -abundante-, aceite y miel. Lo volvió a limpiar muy bien y lo vistió con unas telas con bordes dorados. Procedió a adornarlo con pastas de sándalo, cúrcuma y bermellón, haciéndole marcas como las que se llevan en la frente. Una vez realizada toda esta parte de la ceremonia, empezó a adornarlo nuevamente con guirnaldas de flores y hojas y a llenar la base con flores. Todo este proceso duró alrededor de 45 minutos. Todo el tiempo los jóvenes cantaban. 

La razón de estos “baños” de agua y leche, etc., es que los linga actúan como purificadores de la atmósfera. Ese continuo viaje de la energía negativa a través del objeto sagrado, hace que este se caliente y por eso es necesario verter agua y leche continuamente para enfriarlo. Esta es una versión, encontré otras muy distintas…

Todo lo que el sacerdote utilizó en la preparación del linga -agua, leche, miel, etc. se recogió directamente en un gran recipiente de bronce. Una vez que terminó esa parte del ritual, que implica mucha, mucha limpieza, dejaron correr el líquido por unos canales que hay en el altar y que desaguan hacia unos cales que hay alrededor

Yo estaba parada justo en la salida de los canales y pude ver -y grabar- como la gente se acercaba rápidamente a tomar un sorbo de esa mezcla. Y si, yo también lo probé. (VIDEO)

Los líquidos utilizados en la ceremonia

El linga está ubicado en el centro una especie de altar, delante está un pequeño monumento que marca del lugar donde está enterrado Sri Ramana y detrás hay una estatua dorada de Ramana sentado en posición de loto.  Mientras la ceremonia ocurría, y en realidad todo el tiempo, la gente estaba dándole vueltas al altar. Un número impar de veces, en el sentido de las agujas del reloj, de manera que el objeto de veneración siempre esté a la derecha. 

Los adornos de tiza en el suelo son otra tradición, otra manera de comunicarse con las deidades. Vi muchos al día siguiente y pude preguntar sobre su significado. Es muy interesante, ya les contaré.

Terminó la ceremonia y visitamos otras áreas entre ellas una sala anexa más pequeña en donde se venera a otras deidades. 

Recuperamos nuestros zapatos y regresamos al hotel.

En el hotel hay un astrólogo de planta que está allí todas las noches. Esa noche, después de cenar me hice la consulta. El tipo de adivinación se llama Kili Josiyam que quiere decir “Horóscopo del Lorito” y es tal cual. Hay un lorito en una jaula, el astrólogo despliega un grupo de cartas sobre la mesa y le abre la puerta al lorito. Acto seguido, el lorito escoge una de las cartas, esa es la que tiene la “llave de mi futuro”. El dueño del lorito pasa a interpretar. 

Son alrededor de 25 cartas y están metidas dentro de una especie de sobre, No, el lorito no puede hacer trampa. 

¡Me salió Ganesh! 

La lectura: “Todo bien, todo bueno. En el futuro, salud bien, familia bien, abundancia bien. ¡Todo bueno, todo bueno!”

Me fui a dormir muy feliz. Todo bueno, todo bien. 

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